grabadoLa Iglesia de San Juan Bautista, conocida comúnmente como iglesia de San Juan, es un antiguo templo de culto católico y estilo predominantemente gótico situado en Miranda de Ebro, provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Su estado actual es de ruina. Se encuentra emplazada en un extremo del casco antiguo en el barrio de Aquende y adosada a la muralla defensiva de la ciudad. Concretamente en la plaza del Mercado, en el nº 12

La primera referencia documental de la iglesia de San Juan aparece en 1229 con motivo de la concordia entre Mauricio, obispo de Burgos, y Juan, obispo de Calahorra, por la que las iglesias de Miranda y alrededores pertenecían a uno u otro obispado con alternancia anual. De cualquier manera sólo a partir de la segunda mitad del siglo XIII empieza a haber referencias a San Juan en los archivos locales.

En los primeros años del 1200 se debió fundar esta iglesia y algo después se iniciaría su construcción siguiendo los dictados del incipiente gótico. Algunos restos como una portada de su lado norte así lo manifiestan. Sin embargo lo fundamental del actual edificio remite a los años finales del siglo XIII y a comienzos del XIV, posiblemente fruto de una ampliación del templo anterior que se centró inicialmente en la cabecera

Durante la guerra de la independencia española, la iglesia fue utilizada como acuartelamiento por parte de las tropas francesas, principalmente como almacén y caballerizas.

En 1874 se desplomó la torre del campanario, con los avatares de la guerra y este desplome, prácticamente lo único que quedo en buen estado de la torre fueron las campanas que se trasladaron a la iglesia cercana de Santa María. Tan solo un año después se suprimió como parroquia, fue entonces cuando el edificio pasó a manos particulares. Fue puesto en venta y adquirido por una serie de vecinos que levantaron, aprovechando parte de su estructura, sus viviendas habituales en él.

Declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional el 17 de abril de 1982, se encuentra en estado de ruina. Actualmente se encuentra en un estado lamentable, habiendo desaparecido gran parte de la iglesia y utilizándose el resto como viviendas, garaje y almacenes, construcciones que se adosaron a la iglesia a partir de 1.875.

La casona contigua al templo, denominada en el siglo XV como Palacio de San Juan o palacio de cerca de la iglesia de San Juan y palacio del concejo fue muy probablemente el lugar de reunión del concejo, es decir, el ayuntamiento. Junto a la torre-campanario se hallaba la casa natal de Íñigo de Velandia y Antonio de Velandia.

San Juan, la segunda iglesia en antigüedad de Miranda, se edificó entre los siglos XIII y XIV, pegada a la vieja muralla, junto a la puerta del mismo nombre de San Juan, que al ser la mas amplia, se usaba para entrada y salida de mercancías de castilla, en un sobrio estilo gótico, con bóvedas de crucería y arcos apuntados. Aún se conservan cuatro puertas de entrada: tres en el muro norte y la cuarta en el lateral sur. Tiene

planta en forma de T, con tres naves. En su momento, tuvo adosado un claustro, del que no quedan restos, y una hermosa sacristía.

Características de la Iglesia

Templo edificado en estilo gótico primitivo, tiene planta rectangular de grandes dimensiones con cabecera recta. En el interior de la iglesia destacan las bóvedas de crucería. La bóveda del presbiterio cubre la zona central de la cabecera. De su clave nacen a modo de palmera ocho nervios que se apoyan en sus respectivas columnas con capiteles y ménsulas. Las pinturas al fresco de la bóveda muestran, aunque de manera muy deteriorada, un cielo estrellado y varias serpientes rojas y azuladas entrelazadas que dirigen sus bocas a cada nervio. Otros detalles de la decoración interna son el rostro de un diablo sobre una ménsula, un toro de dos cuerpos y una cabeza en un capitel, la pila bautismal, etc. Un gran arco apuntado que hoy día es visible desde el exterior daba paso de la nave a la cabecera.

Su orientación sigue el mismo esquema que las otras iglesias mirandesas, con la cabecera al Este y su desaparecida portada al Sur.

Pero sin duda los más interesante son los esbeltos ventanales y la decoración de los canecillos en las cornisas.

Los dos ventanales geminados abiertos en el ábside reflejan por su liviandad, altura y anchura el gótico de los años finales del siglo XIII y los comienzos de la nueva centuria. Originalmente una columna los dividía en dos zonas, que hoy culminan en arquillos de tracería trilobulados y rosetón calado de cinco lóbulos. Hoy día están cegados.

Un arco apuntado abocinado con varias arquivoltas que apoyan en altas y finas columnillas de capitel liso cobija los vanos. Los canes que sustentan la cornisa presentan cabezas de animales bastante naturalistas o la escena de un león devorando a otro animal que nos recuerdan motivos de comienzos del siglo XIII pero que pertenecen a los años finales de la centuria. En esquina surge un can diferente, la boca de un animal de la que nacen sendas hojas de cardo muy propias de la decoración del gótico. También destaca los contrafuertes diagonales y dobles en esquinas y sencillos en el centro.

De todas las capillas que los nobles construyeron en la iglesia, levantadas a partir de los años centrales del siglo XIV, se conservan cuatro. En la parte de la Epístola se conserva la de San Sebastián, financiada por los San Vicente, que tenía su correspondiente monumento funerario y la de la Piedad, pagada por los Velandia. En la parte del Evangelio se conservan las capillas de Santo Tomás y la de Nuestra Señora y San Juan evangelista. En esta última fue enterrado su patrón, el Chantre de Calahorra, en 1352.

Documentalmente se conoce que la iglesia poseía un rico patrimonio: rejas, retablos, cuadros, piezas de orfebrería… Todo fue robado por las tropas francesas durante la guerra de independencia.

Aún se conservan cuatro puertas de entrada: tres en el muro norte y la cuarta en el lateral sur. Tiene planta en forma de T, con tres naves. En su momento, tuvo adosado un claustro, del que no quedan restos, y una hermosa sacristía.

Proyecto de futuro

Sin prisa pero sin pausa. El Ayuntamiento de Miranda de Ebro continúa adquiriendo «poco a poco» todos los terrenos que en su día pertenecieron a la antigua iglesia de San Juan, situada en el corazón del casco viejo, y cuya grandeza de antaño pasa desapercibida para la mayoría de los ciudadanos.

El objetivo no es otro que ir asumiendo la propiedad de las diferentes parcelas e incluso viviendas que allí se han construido con el fin de que en un futuro se reforme y se dé un aire nuevo a esta histórica iglesia del siglo XIV.

Fuentes: Wikipedia, Patrimonio Burgos, Boe, Turismo Burgos, Historia de Miranda de Ebro.

 

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