estación Miranda de EbroLa estación de Miranda de Ebro es una estación ferroviaria ubicada en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro en España. Es un importante nudo ferroviario donde confluyen las líneas Madrid-Irún y Castejón-Bilbao. Dispone de amplios servicios de larga y media distancia. Sus instalaciones se completan con una estación de clasificación llamada Miranda de Ebro-Mercancías.[1]

Situación ferroviaria

La estación se encuentra a 462,73 metros de altitud en el cruce ferroviario que forman las siguientes líneas:

  • Línea férrea Madrid-Hendaya, punto kilométrico 458,913.
  • Línea férrea Castejón-Bilbao vía Logroño, punto kilométrico 145,200.

Historia

En 1855 el gobierno central se propuso sacar a subasta algunos tramos del ferrocarril de Madrid a Irún. En 1856, la Sociedad de Crédito Mobiliario Español (que más tarde fue la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte) sacó adelante el tramo entre Burgos y la frontera con Francia que discurriría por Miranda de Ebro, Vitoria, Alsasua y San Sebastián. La línea comenzó a construirse en marzo de 1857 en Valladolid, y la sección correspondiente a Miranda quedó en manos del ingeniero francés C. A. Letourneur. A pesar de las dificultades que se encontraron en Pancorbo o en el Puerto de la Brújula, donde se siguió trabajando hasta 1862, la línea estuvo construida a su paso por Miranda en 1859.

El 10 de abril de 1862 se inauguró el tramo entre Miranda de Ebro y Olazagutía, Con una distancia de 74 km y 743 m y el 25 de julio de ese mismo año se abrió el tramo Quintanapalla-Miranda de Ebro con una distancia de 73 km y 10 m .

En 1863 desde Miranda de Ebro se podía ir a 21 capitales de provincia de España entre ellas Madrid y era el único nudo ferroviario donde se juntaban en forma de aspa dos líneas férreas.

La línea completa entre Madrid e Irún fue inaugurada el 15 de agosto de 1864.

En 1864 la estación de Miranda de Ebro ocupa un lugar importante en tráfico de mercancías de toda España, siendo en aquella época el jefe de la estación D. Pablo Valentín.

Paralelamente la Compañía del Ferrocarril de Tudela a Bilbao comenzó la construcción de su línea, promovida, entre otras cosas, porque la villa de Bilbao se quedó muy desplazada de la línea Madrid-Irún. En diciembre de 1857 se iniciaron las obras a cargo del ingeniero inglés Charles Vignoles, hasta 1863, cuando acabaron las obras. Esta compañía sólo duró hasta 1878, cuando la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte la absorbió.

Ambas líneas tuvieron como punto de enlace la ciudad de Miranda de Ebro, por lo que desde el principio se pensó en construir una estación singular y diferente del resto. Un primer proyecto, realizado por Manuel Estibaus en 1861, propuso la construcción de dos edificios comunicados entre sí por un paso elevado para dar servicio por separado a cada compañía. Pero esta idea no se llevó a cabo porque ambas compañías decidieron levantar una estación compartida. El proyecto definitivo fue redactado el 23 de abril de 1862 por el Irlandés Charles Blacker Vignoles, justo seis días antes de que Letourneur presentase el proyecto de la estación de Vitoria.

En 1862 Se finaliza la construcción de la estación de Miranda, con un edificio en el que se albergaban oficinas de gran velocidad, de jefes de estación, subjefes, telegrafistas, sección de carpintería, de mozos de equipajes, farolería, cocina restaurante, salón buffet con carta a la francesa y servicio de camas, distintas salas de espera de los viajeros de 1ª, 2ª y 3ª clase, vestíbulo donde estaban las taquillas y almacén de equipajes

La estación de Miranda de Ebro fue una de las pioneras en España, y su parte más destacable, el edificio de viajeros de primera clase, es uno de los pocos ejemplos de estilo victoriano del país. Se trata de un edificio de planta rectangular y dividido longitudinalmente en dos partes iguales y simétricas. A excepción del vestíbulo común, cada compañía tuvo sus propias instalaciones y las vías de cada lado del edificio correspondían a una u otra compañía.

Las marquesinas son sin duda la parte singular de la estación. Se trata de dos cubiertas de unos noventa metros de longitud realizadas con un armazón de hierro, todo ello fundido en los talleres londinenses Frederick Braby. Aún hoy podemos ver en las bases de varias columnas del edificio de viajeros, placas identificativas con la leyenda “F. Braby. London”.

El eje longitudinal del edificio sólo se altera por uno trasversal que nos indica el lugar del vestíbulo. Allí es donde se concentra el mayor número de filigranas caladas en el hierro, ménsulas, arcos, etc.

Otros elementos característicos son los sillares en zócalos, jambas y arcos de las numerosas puertas de las fachadas que siguen modelos manieristas muy repetidos en las estaciones del período de Fernando VII e Isabel II. Sillares que, combinados con la mampostería revocada y la madera de pino, proporcionan un aspecto rústico propio de la arquitectura regionalista.

Las instalaciones ferroviarias dieron trabajo a 309 personas en 1892, según se sabe por Teodoro Saéz: 82 empleados fijos en la plantilla del sector móvil del “Depósito”, 35 en los talleres, 16 carboneros, 26 obreros de mantenimiento, 42 empleados en las oficinas, y 108 personas que trabajaban en la sección de “Inspección principal”. En estos años la población de la ciudad era de unos 5000 habitantes y 150 años antes era casi la misma que empleados del ferrocarril de 1892. Esto da la razón de la gran importancia de la llegada del ferrocarril a la ciudad de Miranda

El trazado ferroviario marcó la estructura urbanística que Federico Keller impuso cuarenta años más tarde en su Plan de Ordenación de la Villa de Miranda de Ebro de 1903. El complejo ferroviario de Miranda era uno de los más sofisticados y completo del país en aquella época

Entre 1900 y 1920 Se acomete, en la estación, la construcción de pasos subterráneos, colocación de azulejos, construcción de una segunda planta para albergar el puesto de mando, nuevos andenes cubiertos, ampliación de los talleres y se reformó su interior.

Hacia 1920 El personal de estación constaba de 364 individuos, y el de trenes, de 184, haciendo un total de 548 empleados. Desempeñaba el cargo de jefe de estación don Antonio Torres. Entre los servicios de vías y obras, reclamaciones, telégrafos, pequeño material y enclavamientos, se encargaban unos 63 empleados más. En el Depósito de máquinas y talleres, al frente de los cuales se encontraba don Eugenio Díez, trabajaban 304 empleados a jornal y 239 en el servicio de tracción. Entre estos últimos, había 108 maquinistas y 119 fogoneros. El Depósito tenia a su cargo 166 máquinas con un recorrido diario de unos 11.000 kilómetros, que hacían que el personal ganara en primas mensualmente unas 45.000 pesetas en concepto de primas. En los talleres de recorrido estaba al frente el visitador principal señor Delgado. El número de empleados en este servicio ascendía a unos 103. Para ampliación de estos talleres se han construido nuevos pabellones. El total de empleados ferroviarios era de unos 1.270, que cobraban mensualmente, entre sueldos y primas, unas 463.000 pesetas, sin contar lo que corresponde a jubilados y pensionistas.

En 1986, Se sanea y repinta la fachada de la estación y las cubiertas de los andenes; se sustituyen las estructuras de chapa de los tejados

El 31 de enero de 1987 se inauguró el by-pass que transcurre bajo el cerro de La Picota, hecho que supuso la eliminación del trazado ferroviario por el centro de la ciudad, y la supresión del paso a nivel de la calla de la Estación..

1993-1994 Se modifica el vestíbulo, taquillas, información (se suprime este servicio), estanco y librería

El 1 de abril de 2007Se traslada el Puesto de Mando de ADIF a otro edificio, cuya función es controlar el tráfico ferroviario del norte del país, por lo que quedan, en la estación, muchas dependencias sin utilización

Además del transporte de viajeros, la Estación de Miranda posee una importante playa de vías para el tráfico de mercancías, así como diversos talleres pertenecientes a Renfe Integria y Adif.

El futuro ferroviario local está a la espera de la llegada de la alta velocidad, ya que en Miranda confluirán las líneas de alta velocidad procedentes de Valladolid, Logroño y con la Y vasca. Mientras, desde diciembre de 2007 la ciudad está conectada con las principales capitales de provincia mediante el servicio de alta velocidad Alvia.

También el futuro enclavamiento logístico en el Polígono Industrial de Ircio, actualmente en construcción, tendrá un nuevo muelle de vías para facilitar el transporte entre ferrocarril y carretera que potenciará la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, algunos sindicatos ferroviarios se muestran preocupados por la pérdida de servicios de mercancías y peso específico de la estación de Miranda.

En 2009 se confirmó el nuevo “nudo ferroviario” de alta velocidad de Miranda de Ebro que enlazará el corredor Cantábrico-Mediterráneo con la línea entre Madrid y Francia. Será por tanto un punto prioritario e imprescindible en las comunicaciones por tren del norte del país.

En el 2012 Se restaura el edificio que da a la plaza de la estación, pero sin definir su utilización en un futuro.

En el año 2012 se ha conmemorado los 150 años del ferrocarril en Miranda de Ebro, con exposiciones y numerosos actos:

También en la zona estaba el economato que estaba ubicado en la Plaza de la Estación, en terrenos que ahora ocupan edificios de viviendas y bares o restaurantes.[]

Servicios ferroviarios

La estación de Miranda de Ebro posee siete vías destinadas al transporte de viajeros. Gracias a su situación estratégica ofrece amplios servicios de larga y Media Distancia.

Larga Distancia

Desde Miranda los trenes Alvia de Renfe ofrecen conexiones tanto radiales con Madrid-Chamartín e Irún / Bilbao como transversales con Asturias, Barcelona Sants y Galicia. Conexiones similares son también posibles con trenes Arco a menor velocidad. Además, el Trenhotel Surexpreso permite enlaces internacionales con Portugal y previo trasbordo en Hendaya con Francia gracias a trenes TGV. Por último, la estación aún conserva, aunque de forma esporádica, la circulación de los antiguos tren Estrella que unen Bilbao con Málaga.

Media Distancia

En la estación se ofrecen servicios de Media Distancia con conexiones regionales con ciudades como Burgos, Madrid, Logroño, Valladolid, Irún o Vitoria. Para ello se emplean tanto trenes MD, Regional Exprés e Intercity según los trayectos. Además durante los meses de julio y agosto se incrementa el número de servicios con la puesta en marcha del denominado Tren Playero que cubre la ruta Miranda de Ebro-San Sebastián.

Fuentes: Wikipedia, Historia de Miranda de Ebro del ayuntamiento

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