CrescentecExifImageTitleMucha gente cuando va por la autopista o la carretera nacional lo ve y se pregunta de que son esas ruinas, es una torre de la antigua línea de telégrafos de la provincia de Burgos, englobada en la línea de Castilla.

Esta situado al NW de Bugedo es la torre nº 33 de la red de torres de la Línea general de Castilla, que fué la primera línea en construirse, y entró en servicio el 2 de Octubre 1846. Constaba de 52 torres y unía Madrid con Irún.

La anterior la nº 32 estaría situada en Pancorbo (hoy desaparecida) y la posterior en Quintanilla de la Ribera (hoy restaurada)

Torres creadas por el Brigadier José María Mathé (1844-1857) ver el dibujo más abajo del diseño original de estas torres propuesto por este militar español.

 

Se la conoce por numerosos nombres:

  • Torre óptica de Bugedo
  • Valdepajares
  • Candepajares
  • Cadepajares
  • El Telégrafo

Según GEO está situada: WGS84 Lat. 42º 40′ 13″ N. Long. 3º 0′ 58″ W.

Historia de las torres

Descripción del telegrafo

El telégrafo consiste en un aparato situado a distancia visual de otro aparato similar. El operador maneja unos controles que sitúan los elementos del telégrafo en una posición reconocible por la torre siguiente. Esta repite el mensaje, que es leído y reproducido por una tercera, y así sucesivamente. No obstante, las frecuencias vienen marcadas por el material que se emplea en su construcción.

Funcionamiento

El funcionamiento de la red comenzaba en la estación desde la que se emitía el mensaje. Se colocaba el telégrafo en una posición prefijada de alerta o de atención. Cuando la estación siguiente avistaba esta señal, colocaba su telégrafo en posición listo o preparado y el primer telégrafo sabía que podía comenzar a transmitir. Una vez que se comenzaba a transmitir, cada símbolo debía estar unos 20 segundos como mínimo en la posición para que la siguiente estación lo leyese correctamente y colocase su telégrafo en la misma posición, lo cual indicaba a la estación precedente que podía transmitir el siguiente símbolo del mensaje.

Vida en las torres

Las condiciones de trabajo eran especialmente duras. La dotación de cada estación telegráfica se componía de tres o cuatro personas. Durante su jornada laboral, que se extendía de sol a sol, mientras hubiese luz suficiente para divisar una torre, los torreros debían mirar regularmente a las torres anterior y posterior de la línea para comprobar si alguna de ellas se encontraba en posición de atención. Los operadores desconocían la naturaleza del mensaje y simplemente se limitaban a lo que veían en la torre anterior, para que fuese copiado por la posterior.

Además de la dureza de los factores antes mencionados, la vida de los operadores de cada estación era durísima. A la dureza del clima había que añadir que las torres solían estar en lugares elevados, donde las condiciones se recrudecen. Esto se unía al hecho de que las deficiencias presupuestarias hacían que en demasiadas ocasiones muchas torres fuesen abastecidas por la buena voluntad de los habitantes de las localidades circundantes.

En España los mensajes se enviaban cifrados según un código existente en el libro de códigos, que estaba en posesión del Comandante de Línea, que era el único autorizado a la codificación y decodificación. En el mensaje se enviaba el número de página del libro, y luego un código alfanumérico que hacía referencia a una de las palabras que aparecían en dicha página. Esto hacía que la transmisión fuese mucho más rápida, eficaz y segura que si se transmitiese letra a letraTorre_civil

Problemas de operación

Uno de los mayores problemas que presentaba el telégrafo óptico era que el símbolo o señal producidos era plano, por lo que había de ser leído de frente. Un telégrafo visto desde un lateral no presentaba información alguna, como puede imaginarse. Esto obligaba a que los trazados fuesen casi rectilíneos y hacía que dar una curva fuese realmente complicado. De todos los sistemas existentes en Europa, los ideados por Betancourt y por Mathé fueron los que admitían mayor ángulo de visión (más de 45º), por lo que ambos sistemas fueron muy elogiados en círculos científicos del continente.

Pero el que quizá era el mayor inconveniente de este sistema de comunicación era el derivado de las lógicas inconveniencias de su medio. De noche era poco fiable y aunque se hicieron experimentos fijando faroles a los telégrafos, lo cierto es que ninguno de los prototipos superó la prueba con resultados satisfactorios en ningún país de Europa. Por otro lado, con lluvia intensa, niebla, nieve o calima se hacían prácticamente invisibles las estaciones contiguas, por lo que la transmisión había de ser interrumpida.

CrescentecExifImageTitle Torre de telégrafos1 Torre de telégrafos

Fuentes: Wikipedia, Telegrafía óptica, las fotos son de la torre de Bugedo

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