la nave (ermita de s. anton)Ermita de San Antón, La ermita de San Antón se encuentra situada 42º 41´ 37” de latitud Norte y 002º 58´ 18” de longitud Oeste, En La Nave, perteneciente al termino Municipal de la Ciudad de Miranda de Ebro en la provincia de Burgos.

En la actualidad los terrenos donde se encuentra la ermita pertenecen al barrio de la nave de Miranda de Ebro, donde desde la plaza de España sede del Ayuntamiento saliendo por la típica calle de San Juan dirección Suzana, la ermita se encuentra a dos kilómetros de distancia, cruzando el río Oroncillo a 200 metros de su desembocadura en el río Ebro.

La ermita de La Nave fue parroquia hasta finales del siglo XIV bajo la denominación de “San Pedro de las Navas”. A partir de ese momento, la parroquia desapareció como tal y se incorporó a la parroquia mirandesa de Santa María,

A partir del siglo XV, el edificio empezó a llamarse Ermita de San Antón.

Es una edificación de estilo románico de transición construida en el siglo XIII y continuada en gótico primitivo en el siglo XIV y concluida en estilo barroco en el siglo XVIII. Es un templo de una sola nave y ábside cuadrado alcanza una longitud de 25 m. y 9 m. de anchura en el hastial que se reducen paulatinamente hasta llegar a 8 m. en el comienzo del ábside y a 7 m, en su tramo final.

Destacan en planta sendos contrafuertes a cada lado de la portada, aunque en forma asimétrica respecto a ella. Sobresalen de la pared en unos 85 cm. y sostienen un tejadillo para resguardar la entrada. Su asimetría delata una construcción posterior al resto de la ermita. Otro enorme contrafuerte se encuentra en el lado Norte del ábside, pero al igual que los anteriores es también un añadido

EXTERIOR.

Los muros son de piedra arenisca dispuesta a sillarejo reforzado por grandes sillares en las esquinas y los bloques se unen con argamasa excepto en el lado del hastial. Ya hemos visto cómo esta característica es muy común en los templos románicos que por motivos económicos se construían de mampostería o sillarejo reforzando las esquinas y las jambas de puertas y ventanas con perfectos sillares. En el lado sur de la nave, en el hastial y en la totalidad del ábside, los muros alcanzan un grosor de 1,20 m.; el lado Norte por el contrario no sobrepasa el medio metro.

El lado Sur de la ermita es el más interesante desde el punto de vista arquitectónico. En él se sitúan la portada, tres ventanas y el tejadillo sustentado por los dos contrafuertes que vimos anteriormente.

Motivos vegetales a base de palmetas y rostros deformes decoran los capiteles de portada y ventanas

La portada nos presenta ya un arco apuntado y dos arquivoltas que apoyan en columnas (dos a cada lado de la portada). Estas columnas son monolíticas y de escasa altura, sus basas apenas son perceptibles dado el avanzado estado de descomposición en que se encuentran y los capiteles se decoran con mascarones muy toscos y sin ninguna importancia. El arco de entrada se forma con dovelas muy regulares que apoyan en las jambas de la puerta, éstas tienen un marcado desarrollo.

El escaso abocinamiento de la portada no ha hecho necesaria una ampliación del muro para albergar el derrame. En este aspecto también hay que tener en consideración la gran amplitud del muro en este lado que llega casi al metro y medio. A ambos lados de la portada aparecen dos ventanas muy estrechas y abocinadas hacia el interior (saeteras). Todo el alero se sostiene por canecillos de caveto liso, en su mayor parte reconstruidos. El paso de la nave al ábside se marca por medio del codillo.

El ábside es de cabecera cuadrada y alcanza los siete metros de anchura. Se orienta hacia el Este y sus muros tienen un grosor de más de un metro. Es el elemento más característico de la ermita y con una altura inferior en medio metro al resto de la construcción.

La cabecera cuadrada tiene su modelo más directo en el arte visigótico y de aquí pasará al primer románico.

En el ábside de La Nave se abren dos vanos, uno en el lado Sur con arco de medio punto cuyo extradós se decora con puntas de diamante; una gruesa arquivolta lisa apoya en un cimacio también liso que a su vez lo hace sobre dos columnas de fuste monolítico y estrecho.9344482_l

La basa de estas columnas es muy alta y se sitúa en un pequeño plinto con toro pronunciado-. Los capiteles de estas dos columnas se decoran con sendos mascarones de rasgos negroides de los que cuelgan a modo de grandes pendientes unos racimos de piñas. Muy parecidos son los mascarones de la iglesia de Arana (Condado de Treviño). El cimacio de estos capiteles se desarrolla incluso fuera de la ventana. Una moldura sirve de apoyo a todo el conjunto, situada en el umbral de las columnas.

El segundo vano se abre en el lado del altar (Este). Tiene la misma estructura y decoración que el anterior, variando sólo en los capiteles que en este caso se decoran cor, motivos vegetales, pal metas planas en donde destacan las volutas de las hojas.

La cubierta del ábside se dispone al exterior a doble vertiente y sólo aparecen canecillos en el lado Sur, en su mayoría de caveto liso aunque alguno presenta una estría central (proa de barco).

El lado Norte de la nave no tiene ninguna importancia, no aparecen vanos ni canecillos que sujeten la cornisa. El grosor del muro alcanza únicamente medio metro; por todas estas circunstancias nos inclinamos a creer en unareconstrucción de este muro paralela a la construcción de los contrafuertes.

El hastial está orientado al Este y presenta una espadaña en la que se abre un vano de medio punto. Se construyó posiblemente en un momento posterior al resto de la ermita, y aún se puede observar el comienzo de una primitiva espadaña por la diferente clase de piedra que en ella encontramos. Un segundo vano de medio punto se abre a unos tres metros de altura. No tiene ninguna decoración y ha perdido las columnas que seguramente tuvo.

INTERIOR.

La nave se divide en tres tramos por medio de dos arcos fajones y se cubre con bóvedas de aristas. Estos arcos fajones descansan en dos pares de pilastras compuestas, de forma prismática rectangular, elemento poco frecuente en el románico. En estas pilastras a modo de capiteles aparecen unas ménsulas también prismáticas de caras rectangulares. Estas ménsulas se decoran con palmetas de tres o cinco hojas en número de tres por cada una de las ménsulas. Se sitúan sobre los espacios rectos dejando las esquinas de las ménsulas para dos carátulas (una en cada esquina). Estas carátulas apenas son reconocibles en sus rasgos por la cal que cubre toda la iglesia interiormente, tienen un peinado muy rígido y de las ocho caras sólo a una le falta este particular peinado.

La nave se va estrechando conforme nos acercamos al ábside. En el tramo más cercano a éste, en el lado de la Epístola encontramos una línea de importa lisa que recorre el muro a la altura de las ménsulas de los pilares. Volvemos a encontrar esta moldura en el tramo de la nave más cercano al hastial (también en el lado de la Epístola). Falta en todos los demás lados, aunque a veces se puede observar su antigua existencia por algunos restos.interior ermita la nave

En el interior de la iglesia se encuentra el Retablo Mayor de época barroca, realizado en torno a 1.660. Preside el retablo la imagen de San Pedro.

Actualmente el ábside sirve de sacristía y un tabique le separa de la nave. No existe presbiterio y el paso de la nave al ábside se realiza directamente. Se cubre con bóveda de cañón apuntada, y los dos vanos que vimos al exterior, en el interior se han sustituido por ventanales modernos. En el lado Sur del ábside se observa aún la moldura que recorría la nave.

Festividad de San Antón

El 17 de enero de cada año se celebra en la ermita la festividad de San Antonio Abad  y los mirandeses acuden a la misma para bendecir sus animales. 

Según la costumbre, ese día hay que comer chorizo y dar nueve vueltas a la ermita con el ganado para que el Santo les proteja de todo mal, sobre todo del mal de tripas.

Fuente: Wikipedia, Tourmiranda, Historia de Miranda (Ayuntamiento)

Anuncios