Escudo simple, redondeado, campo de azur, y en su centro, sobre aguas del río Ebro, puente curvo acanalado, mazonado, de seis arcos. Dicho puente va sumado en su mitad y en oro por un castillo mazonado, aclarado y donjonado de una torre y dos torrecillas de oro también mazonadas y aclarada la principal. A los dos lados de la torre aparecen dos águilas de sable afrontadas y semiexplayadas en actitud de defender.469px-Escudo_de_Miranda_de_Ebro_svg

El escudo de Miranda de Ebro fue otorgado por Carlos I de España el 4 de septiembre de 1535. Se muestra claramente en la carta-guión privilegio, otorgada por el rey, documento que se guarda cuidadosamente en el Archivo Municipal de esta Ciudad.

Sin duda por tratarse de un documento regio, no se descubre timbre ninguno, por donde sospechamos que la corona condal que hoy lleva debe de estar relacionada con la entrega que de esta Ciudad hizo a Burgos en mil trescientos sesenta y seis el rey Don Enrique II el de las Mercedes, si no fue ya el conde Don Tello, su hermano, constructor del Castillo, quien se lo dió por timbre.

A finales de la última década del siglo XX el escudo fue rediseñado por el miembro del Gabinete de Comunicación Municipal José Luis Dufourg Duaso –autor asímismo de los símbolos de ‘Miranda Ciudad’ y la marca y escultura ‘Vivir Miranda’–, conservando únicamente las siluetas que lo componen. La coloración del nuevo logotipo municipal es uniforme y de tonalidad Pantone 200.

Significado del Escudo

El esmalte azur del campo del Escudo recordaba a los hijos de Miranda la obligación que tenían de asistir en todo tiempo, en el de guerra mayormente, a su señor, y la de socorrer a sus fieles servidores.

Las aguas sobre las que se halla tendido el puente son, repetimos, las del famoso río Ebro, gloria de la Ciudad. El puente curvo representa el derecho de tránsito que disfrutaba Miranda, en virtud del cual ningún otro puente debía edificarse entre nuestra Ciudad y Logroño; de suerte que todo carruaje extraño que pasaba por él había de abonar antes peaje.

El Castillo viene a recordar que Miranda fue largo tiempo plaza fortificada, dominada por un fuerte, con cinco troneras para artillería, y el correspondiente cuartel para la guarnición. Dice la tradición que fue don Tello, hermano bastardo del rey Don Pedro I quien lo edificó. La población estaba totalmente circundada por una cerca aspillerada, que ofrecía tres líneas de defensa, con sus baluartes para protección de las cortinas, y hasta su barbacana.

La Torre trae a la memoria la especial defensa que había en medio del puente, con su puerta que se cerraba de noche.

Las águilas representan las energías de la plaza para su defensa, y más cuando era plaza fronteriza.

La corona condal de dieciocho puntas, rematadas en perlas, que forma el timbre de nuestro Escudo, y recuerda la manera de timbrar sus escudos en los torneos que tenían los caballeros de la Edad Media

Otro Escudo

Curiosamente, ninguna de las representaciones escultóricas más antiguas del escudo de la ciudad coincide con la anterior descripción. Tanto los escudos que presiden las fachadas del Ayuntamiento, la Plaza de Abastos, en los jardines del Convento de Sagrados Corazones como el que sostiene uno de los leones del puente de Carlos III, reflejan otro emblema diferente. Este otro escudo se describe como:

Escudo simple, redondeado, campo de azur, y en su centro, sobre aguas del río Ebro, puente curvo acanalado, mazonado, de seis arcos. Dicho puente va sumado en sus lados dos torres en oro, mazonadas, y aclaradas. En el centro, entre las dos torres, aparece de frente un águila bicéfala. En su timbre aparece una corona real abierta.[1]

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Quizá el hecho de que Carlos I fuese un Habsburgo, y de que el águila bicéfala era el símbolo de esta dinastía, pudo influenciar a la hora de tallar los escudos. Por otra parte puede que aunque éste rey consiguió grandes gestas y conquistas, no fue muy popular en nuestro país, por considerarlo muchos un rey extranjero y por ello se decidiese cambiar el diseño. La influencia del diseño de este segundo escudo en la población ha hecho que en muchos casos sea más popular que el autentico, ya que es acogido por numerosos colectivos como el Club Deportivo Mirandés entre otros.

El vexilólogo José Javier Santos Zubizarreta, mantiene la hipótesis de que el primer escudo de la ciudad pudo estar compuesto de un Castillo y un León a ambos lados del escudo, y debajo de él un caballero, que pudieron estar inspirados en los capiteles de la antigua Iglesia de San Nicolás o de los de la Iglesia de Bardauri.

Fuente: Wikipedia e historia de Miranda de Ebro (Ayuntamiento – Varios autores en este caso Fernando Valle)

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